Se encontró una relación entre las infecciones comunes y los ataques cerebrales en niños; las vacunas podrían disminuir el riesgo

Informe de reunión de la American Stroke Association: Resúmenes: 36, 38 y 39 (sala 28A-D)

Puntos destacados del estudio:

  • Las infecciones comunes están relacionadas con un riesgo significativamente mayor de ataques cerebrales en niños.
  • Es posible que las vacunaciones recomendadas contribuyan a disminuir el riesgo de ataques cerebrales en niños.

PARA EMITIR: 7:30 a. m. (hora del Pacífico)/10:30 a. m. (hora del Este) Miércoles 12 de febrero de 2014

SAN DIEGO, 12 de febrero de 2014. Las infecciones comunes están relacionadas con una probabilidad significativamente mayor de ataques cerebrales en niños; sin embargo, es posible que las vacunaciones de rutina contribuyan a disminuir el riesgo, según una investigación preliminar (resumen 39) que se presentó en la conferencia “International Stroke Conference 2014” de la American Stroke Association.

“La existencia de una asociación entre las vacunas de rutina y la protección contra ataques cerebrales en la infancia pone a nuestra disposición medios preventivos ampliamente disponibles; así mismo, esta información puede ser fácilmente difundida por los proveedores de atención médica pediátrica”, afirmó Nancy Hills, Ph.D., M.B.A., investigadora principal y profesora auxiliar de neurología de la Universidad de California, San Francisco Medical Center.

El estudio internacional, “Vascular effects of Infection in Pediatric Stroke” (Efectos vasculares de las infecciones en ataques cerebrales pediátricos [VIPS, por sus siglas en inglés]) es un estudio prospectivo que estudia la relación entre las infecciones y el ataque cerebral isquémico, el tipo más común de ataque cerebral. (Un ataque cerebral isquémico es causado por un coágulo que bloquea el flujo sanguíneo en o hacia el cerebro).

En una investigación previa realizada por la Dra. Hills y los coautores se descubrió que las infecciones menores estaban relacionadas con un aumento del riesgo, pero no quedó claro si una infección podría realmente ayudar a predecir un ataque cerebral futuro.

La Dra. Hills afirmó que en el estudio VIPS los investigadores descubrieron que las infecciones comunes ocurridas durante la semana anterior estaban relacionadas con un riesgo de ataque cerebral más de seis veces mayor. Se informó que el diecisiete por ciento de los pacientes que sufrieron un ataque cerebral habían padecido algún tipo de infección menor durante la semana anterior, en comparación con un 3 por ciento de los pacientes que no sufrieron un ataque cerebral durante ese mismo lapso. Los tipos de infección más frecuentes fueron resfriados y otras infecciones del tracto respiratorio superior (el 8 por ciento de los pacientes que sufrieron un ataque cerebral y el 2,4 por ciento de los pacientes que no lo sufrieron informaron estos tipos de infecciones durante la
semana anterior).

No obstante, se encontró una relación entre las vacunaciones de rutina y un riesgo menor de padecer un ataque cerebral.

Los niños que tenían “algunas, pocas o ninguna” de las vacunaciones de rutina tenían 6,7 veces más probabilidades de sufrir un ataque cerebral isquémico que aquellos niños que recibieron “todas o la mayoría” de las vacunas, incluidas las vacunas contra la poliomielitis, el sarampión, las paperas, la rubéola y el neumococo.

Los investigadores entrevistaron a los padres o tutores de 310 niños que sufrieron un ataque cerebral para determinar la existencia de cualquier tipo de enfermedad infecciosa y el momento en que esta ocurrió antes de que se produjera el ataque cerebral. Compararon los resultados obtenidos con los de 289 niños que no habían sufrido un ataque cerebral pero que habían asistido al médico para una revisión anual, un seguimiento de rutina para dolores de cabeza o retrasos en el desarrollo,
o traumatismos.

La mediana de la edad de los niños que sufrieron un ataque cerebral fue de 7,5 años, mientras que la mediana de la edad del grupo de comparación fue un poco mayor que 8 años.

La Dra. Hills afirmó que “como muchos ataques cerebrales en la infancia no parecen tener un causa evidente y como es probable que otros tengan más de una causa, no han existido medidas preventivas disponibles”. “Es muy promisorio que la vacunaciones en la infancia parezcan tener un efecto protector”.

En otros análisis VIPS (resúmenes 36 y 38) los investigadores descubrieron que las infecciones por parvovirus B19 (la causa de “eritema infeccioso”) y diversos virus de herpes también están relacionadas con un riesgo significativamente mayor de padecer un ataque cerebral. Los exámenes sanguíneos indicaron que el 41 por ciento de los pacientes que padecieron un ataque cerebral sufrían una infección activa por herpes, en comparación con un 9 por ciento de los pacientes que no sufrieron un ataque cerebral.

“VIPS es el estudio sobre ataques cerebrales en la infancia más grande que se haya realizado con financiamiento de NIH, sobre ataques cerebrales en la infancia”, dijo Heather J. Fullerton, M.D., M.A.S., investigadora principal del estudio VIPS y profesora de neurología y pediatría en la Universidad de California, San Francisco. “Estos tres resúmenes representan los primeros resultados de este importante esfuerzo internacional”.

Otros investigadores del estudio VIPS son: Gabrielle A. DeVeber, M.D., M.Sc.; Mitchell S. Elkind, M.D., M.S.; Max Wintermark, M.D.; Carol A. Glaser, M.D.; Katherine Sear, M.P.H.; Jorge M. Luna, M.P.H; W. Ian Lipkin, M.D; Kawthar Muhammad, B.A.; y Rafal Tokarz, Ph.D. Las divulgaciones correspondientes a los autores se encuentran en los resúmenes.

El estudio VIPS es financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

VIPS representa el trabajo del “International Pediatric Stroke Study” (IPSS), un consorcio de investigadores de ataque cerebral pediátrico que fue establecido en 2003 por la Dra. Gabrielle DeVeber en el “Hospital for Sick Children” de Toronto. Los 40 centros del IPSS que están inscritos en el estudio VIPS se encuentran en cinco continentes y tienen ahora inscritos 350 casos y 350 controles; estos números solo pueden lograrse a través de un gran esfuerzo colaborativo como este. El estudio VIPS es codirigido por Fullerton y DeVeber del “Hospital for Sick Children” en Toronto.

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Las declaraciones y las conclusiones de los autores de los estudios presentados en las reuniones científicas de la American Stroke Association son exclusivamente de los autores del estudio y no reflejan necesariamente las políticas ni la posición de la American Stroke Association. La American Stroke Association no hace declaraciones ni ofrece garantías con respecto a su exactitud y confiabilidad. La asociación recibe financiamiento principalmente de personas individuales; fundaciones y corporaciones (que incluyen empresas farmacéuticas, fabricantes de dispositivos y otras empresas) también hacen donaciones y ofrecen financiamiento para programas y eventos específicos de la asociación. La American Stroke Association tiene políticas estrictas para evitar que estas relaciones influyan en el contenido científico. Los ingresos provenientes de las corporaciones farmacéuticas y de fabricación de dispositivos se encuentran disponibles en www.heart.org/corporatefunding.

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Nota: El resumen 36 se presentará en realidad a las 8:40 a. m. (hora del Pacífico), el miércoles 12 de febrero de 2014.

El resumen 38 se presentará en realidad a las 9:04 a. m. (hora del Pacífico), el miércoles 12 de febrero de 2014.

El resumen 39 se presentará en realidad a las 9:16 a. m. (hora del Pacífico), el miércoles 12 de febrero de 2014.

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