La nueva amenaza de la pandemia: gente podría morir por no llamar al 911

OP-ED 4-2020 LOGOS

DALLAS, 22 de abril de 2020 — Informes de las líneas del frente de los hospitales indican que la cantidad de ataques del corazón y ataques cerebrales a nivel nacional ha caído en forma precipitosa. Sin embargo, es claro que COVID-19 no hace que las personas dejen de tener ataques del corazón, ataques cerebrales o paros cardíacos. Tememos que esta enfermedad haga que las personas no acudan al hospital y eso tendría consecuencias devastadoras.

Se podría pensar que un hospital es el último lugar al que acudir en estos momentos. Por esa razón, como líderes de organizaciones principales del país dedicadas a salvar a personas contra enfermedades del corazón y ataque cerebrales, sentimos que es necesario alzar nuestra voz y expresar claramente:

Llamar al servicio de emergencia (911) de inmediato es la mejor oportunidad de sobrevivir o de salvarle la vida a otra persona.

Es SEGURO para TODOS llamar al 911.

Es SEGURO para TODOS acudir al hospital.

Debido a que ciertos grupos raciales o étnicos, como los africoamericanos, tienen mayores posibilidades de morir al tener un ataque del corazón o cerebral, es imperativo que nada se interponga cuando alguien deba buscar ayuda por tener síntomas.

Consideramos que era necesario emitir esta declaración para aclarar lo que podría convertirse en una tendencia alarmante.

Las estadísticas de ataques de corazón y ataques cerebrales no están disminuyendo necesariamente. Aunque las investigaciones realizadas sobre la marcha podrían revelar otras razones subyacentes del declive de pacientes con ataques del corazón y ataques cerebrales en hospitales, la teoría prevaleciente es que la gente no está llamando al 911.

Desde despachadores hasta personal de primera respuesta, el sistema de respuesta de emergencia ha sido plenamente capacitado para prestar ayuda en forma segura y rápida incluso durante una pandemia.

Los hospitales ejecutan protocolos de sanidad, distanciamiento social y control de infecciones entre personas. De hecho, muchos ahora cuentan con salas de emergencia, quirófanos, salas de cateterización cardíaca y unidades de cuidados intensivos separadas para pacientes con COVID-19 y personas sin esa enfermedad.

Aunque sea cierto que COVID-19 es nuestra amenaza más inmediata, debemos recordar los peligros siempre cercanos de las enfermedades cardíacas y los ataques cerebrales, los cuales, año con año, son las dos causas principales de muerte en todo el mundo.

  • En los Estados Unidos, aproximadamente cada 40 segundos una persona tendrá un ataque del corazón y alguien más tendrá un ataque cerebral.
  • Anualmente, en EE.UU. suceden más de 350,000 paros cardíacos fuera de hospitales.

Las personas con riesgos elevados de ataques cerebrales o eventos cardíacos deben comunicarse con sus proveedores de atención médica para llevar a cabo una consulta de telesalud y así asegurar que controlen sus factores de riesgo, como alta presión sanguínea, y tomen otras precauciones.

Si usted o un ser querido muestra señales de alerta de un ataque del corazón, como molestia en el pecho; molestia en otras partes del cuerpo como brazos, espalda, cuello, quijada o abdomen; falta de aliento; y otras señales posibles como sudor frío, náuseas o aturdimiento, llame al 911.

Si tiene síntomas de ataque cerebral, los cuales se pueden reconocer con las siglas en ingés FAST: Face drooping (rostro caído), Arm weakness (brazo débil) Speech slurring (dificultad para hablar o de otro tipo). es tiempo de llamar al 911 (Time to call 911).

Lo más importante sigue siendo igual que siempre. Llame al 911 cuando ocurra una emergencia médica. Vaya al hospital.

Firmado por:

Robert A. Harrington, MD, FAHA, Presidente, American Heart Association

Athena Poppas, MD FACC, Presidente, Colegio Americano de Cardiología

Michelle Albert, MD, MPH, Presidente, Asociación de Cardiólogos de Raza Negra

Biykem Bozkurt, MD, PhD FACC, FAHA, FHFSA, Presidente, Heart Failure Society

Andrea M. Russo, MD, FHRS; Presidente, Heart Rhythm Society

James C. Stevens, MD, FAAN, Presidente, Academia Americana de Neurología

Ehtisham Mahmud, MD, FSCAI, Presidente, Sociedad para Angiografía e Invervenciones Cardíacas

William Jaquis, MD, FACEP, Colegio Americano de Médicos de Emergencia

Additional Resources:

 

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Para consultas de medios de comunicación llame al 214-706-1173.

Para consultas del público: 1-800-AHA-USA1 (242-8721)

heart.org y stroke.org

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