Aspectos destacados de la declaración:

  • La evidencia actual indica que casi 1 de cada 4 mujeres de entre 20 y 44 años padece actualmente algún tipo de enfermedad cardiovascular, y las enfermedades cardíacas son ahora una de las principales causas de muerte relacionada con el embarazo en los EE. UU.
  • Los síntomas de la insuficiencia cardíaca, como la dificultad para respirar, la fatiga y la hinchazón, a menudo se asemejan a síntomas comunes que se experimentan durante el embarazo y después del parto, lo que puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Esto puede tener consecuencias potencialmente mortales tanto para la madre como para el bebé.
  • El primer año después del parto es un período de alto riesgo para que las mujeres desarrollen insuficiencia cardíaca, y las mujeres en el posparto necesitan atención de seguimiento continua después del parto.
  • Los exámenes de rutina, el tratamiento oportuno y la atención coordinada entre obstetras y cardiólogos pueden ayudar a mejorar la salud materna y salvar vidas.

Prohibida su publicación hasta las 4:00 a. m. CT/5:00 a. m. ET del miércoles 24 de junio del 2026

DALLAS, 24 de junio del 2026 — Según una nueva declaración científica de la American Heart Association titulada “Insuficiencia cardíaca que ocurre en el período perinatal”, la detección temprana y el tratamiento oportuno de la insuficiencia cardíaca (sitio web en inglés) en mujeres embarazadas o en el posparto son cruciales para prevenir complicaciones graves, como latidos de corazón irregulares (sitio web en inglés), ataques o derrames cerebrales y la muerte. 

La insuficiencia cardíaca es una afección grave en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre ni con la eficacia necesaria para satisfacer las necesidades del cuerpo. Se desconoce la prevalencia real de la insuficiencia cardíaca durante el embarazo y el posparto. Sin embargo, según una declaración científica de la American Heart Association de 2026 titulada Previsión de la carga de las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales en las mujeres (sitio web en inglés), casi 1 de cada 4 mujeres de entre 20 y 44 años padece actualmente algún tipo de enfermedad cardiovascular. Los datos del Sistema de Vigilancia de Mortalidad por Embarazo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. indican que las enfermedades cardíacas son ahora una de las principales causas de muerte relacionada con el embarazo en EE. UU.

En una nueva declaración científica, publicada hoy en Circulation, la revista científica insignia revisada por pares de la American Heart Association, se destacan los desafíos que presenta el reconocimiento de la insuficiencia cardíaca en mujeres embarazadas y en el posparto, y se enfatiza la necesidad de un tratamiento inmediato, así como de un seguimiento continuo después del parto.

“La insuficiencia cardíaca no solo afecta al corazón, sino que también puede afectar a los pulmones, los riñones, el cerebro y otros órganos”, afirmó Demilade A. Adedinsewo, M.D., M.P.H., presidenta del grupo voluntario encargado de redactar la declaración científica y profesora adjunta del departamento de medicina cardiovascular de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida. “Debido a que el flujo sanguíneo se reduce y se acumula líquido, esto puede provocar dificultades respiratorias, problemas renales, latidos de corazón irregulares y un mayor riesgo de ataque o derrame cerebral y muerte”.

¿Cuáles son los síntomas de la insuficiencia cardíaca durante el embarazo y el posparto?

Los síntomas de la insuficiencia cardíaca incluyen dificultad para respirar, respiración forzada, fatiga y aumento de peso con hinchazón en las piernas y los pies. Dado que estos síntomas también son comunes en embarazos aparentemente saludables, la insuficiencia cardíaca en mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz a menudo pasa desapercibida.

La miocardiopatía periparto (MCPP) (sitio web en inglés), también conocida como miocardiopatía posparto, es una forma de insuficiencia del músculo cardíaco que puede desarrollarse al final del embarazo o meses después del parto. Las mujeres que desarrollan MCPP pueden experimentar y presentar diversos síntomas de insuficiencia cardíaca debido a la retención de líquidos.

“La insuficiencia cardíaca durante y después del embarazo suele pasar desapercibida. Si se reconocen los síntomas a tiempo y se inicia el tratamiento adecuado, especialmente en el período posparto, los médicos y los sistemas de salud tienen una gran oportunidad de prevenir complicaciones graves y salvar la vida de las madres”, expresó Adedinsewo.

¿Cuáles son los factores de riesgo de insuficiencia cardíaca?

La insuficiencia cardíaca que ocurre en el período perinatal puede afectar tanto a mujeres que ya padecen una enfermedad cardiovascular como a aquellas que no la padecen. Los factores de riesgo de insuficiencia cardíaca en general incluyen presión arterial alta, diabetes tipo 2 (sitio web en inglés), niveles anormales de colesterol, sobrepeso u obesidad o síndrome metabólico (sitio web en inglés). Durante el período perinatal, los factores de riesgo específicos incluyen una enfermedad cardíaca conocida antes del embarazo, edad avanzada de la madre, gestación múltiple, variantes genéticas conocidas asociadas a la insuficiencia cardíaca, el uso de tecnología de reproducción asistida y el uso prolongado de agentes tocolíticos (medicamentos utilizados para inhibir el parto prematuro). Entre las mujeres con enfermedades cardíacas conocidas, la insuficiencia cardíaca es la complicación más común, y afecta al 11% de las mujeres durante el embarazo y en el período posparto.

Sin embargo, existen disparidades significativas en el riesgo de insuficiencia cardíaca perinatal y en los resultados en los EE. UU.:

  • Las personas adultas afroamericanas tienen un riesgo aproximadamente un 19% mayor de desarrollar insuficiencia cardíaca que las personas adultas de raza blanca. 
  • A las mujeres afroamericanas y a las mujeres indígenas estadounidenses se les diagnosticó MCPP con mayor frecuencia que a las mujeres de raza blanca. Las mujeres afroamericanas con MCPP también tenían más probabilidades de recibir un diagnóstico tardío en comparación con otros grupos raciales.
  • La insuficiencia cardíaca o la función cardíaca anómala contribuyeron al 14.5% de las muertes relacionadas con el embarazo entre las mujeres indígenas americanas y nativas de Alaska, y el 14.2% entre las mujeres afroamericanas.

¿Cuáles son los riesgos si la insuficiencia cardíaca no se diagnostica y trata a tiempo?

La insuficiencia cardíaca representa riesgos importantes para la salud de la madre y del bebé. El retraso en la detección y el diagnóstico de la insuficiencia cardíaca durante el período perinatal puede poner en riesgo la vida. Según datos de una base de datos nacional, las mujeres embarazadas con insuficiencia cardíaca tienen aproximadamente 32 veces más probabilidades de morir en el momento del parto en comparación con las mujeres embarazadas que no padecen esta afección.

Otros riesgos para la madre incluyen latidos de corazón irregulares, ataques o derrames cerebrales, deterioro de la función cardíaca, parto prematuro, parto por cesárea, hemorragia posparto, problemas de salud mental y baja calidad de vida. La insuficiencia cardíaca en la madre durante el embarazo aumenta el riesgo de retraso en el crecimiento fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer, estadía prolongada en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, muerte fetal o muerte del bebé en las primeras cuatro semanas de vida.

¿Cómo se diagnostica la insuficiencia cardíaca en mujeres embarazadas y en el posparto?

Conocer los signos y síntomas de la insuficiencia cardíaca, así como realizar una evaluación médica y pruebas de inmediato, son los primeros pasos cruciales para mejorar la salud de las mujeres. En la declaración se hace hincapié en que es importante que los médicos evalúen a las pacientes que presenten cualquier síntoma cardíaco durante el embarazo, especialmente si tienen otros factores de riesgo cardiovascular.

Las pruebas de diagnóstico, como los electrocardiogramas (ECG), los análisis de sangre para detectar biomarcadores cardíacos y los ecocardiogramas, pueden ayudar a los médicos a distinguir entre los cambios normales del embarazo y los signos de alerta de insuficiencia cardíaca. 

¿Cómo se trata la insuficiencia cardíaca durante el embarazo?

Aunque no existe una cura para la insuficiencia cardíaca, se puede controlar con medicamentos y un estilo de vida saludable. Muchas mujeres con insuficiencia cardíaca de aparición reciente durante el período perinatal recuperan la función cardíaca con la atención adecuada. El tratamiento se basa en la gravedad de la enfermedad. Los medicamentos para tratar la insuficiencia cardíaca que pueden considerarse seguros durante el embarazo incluyen betabloqueadores, diuréticos, vasodilatadores y anticoagulantes (cuando sea apropiado). Las prioridades son estabilizar la función cardíaca de la madre y garantizar que el feto reciba un flujo sanguíneo adecuado. Es fundamental contar con un equipo multidisciplinario de cardioobstetricia que brinde supervisión y tratamiento continuos para una atención óptima.

Lograr una salud cardiovascular óptima, según las métricas de Life’s Essential 8 de la American Heart Association, se reconoce cada vez más como algo importante antes y durante el embarazo, así como después de este. Las personas con insuficiencia cardíaca que siguen un plan de alimentación saludable, realizan actividad física regular y cuentan con el apoyo de familiares y amigos suelen presentar una mayor mejora en el control de los síntomas y en su bienestar emocional.

¿Por qué el período posparto es fundamental?

El período posparto, que se extiende durante el primer año después del parto, es un momento de riesgo particularmente alto para que las mujeres desarrollen insuficiencia cardíaca. Algunas mujeres experimentan los primeros síntomas en los primeros días después del parto, mientras que otras los desarrollan semanas o meses después del parto. Las derivaciones de especialistas en atención obstétrica o medicina materno-fetal a otros profesionales de la salud, ya sea a cardiólogos o a médicos de atención primaria, son un componente esencial de la atención posparto de alta calidad más allá del período posparto tradicional de 6 semanas. El seguimiento continuo durante el primer año después del parto puede incluir visitas a domicilio y alternativas a las consultas presenciales, como la telemedicina y el uso de tecnologías digitales para el control a distancia y la evaluación de los síntomas.

El asesoramiento sobre anticoncepción también es un aspecto importante que considerar para las mujeres en el posparto. Los anticonceptivos reversibles de acción prolongada (LARC, por sus siglas en inglés), específicamente los dispositivos intrauterinos hormonales, son el método anticonceptivo preferido para las mujeres con enfermedades cardiovasculares, incluida la insuficiencia cardíaca. No se recomiendan los métodos que contienen estrógenos para las mujeres con insuficiencia cardíaca moderada o grave debido al mayor riesgo de trombosis (coágulos de sangre en las venas y arterias).

“Mejorar la atención posparto es esencial para proteger la salud materna. Las pruebas de detección estandarizadas, escuchar atentamente las inquietudes de las pacientes y mejorar el acceso a la atención son cruciales para ayudar a mejorar los resultados para las madres y sus familias”, señaló Adedinsewo.

Esta declaración científica fue preparada por el grupo de redacción voluntario en nombre del Comité Científico de Salud de la Mujer de la American Heart Association, que forma parte del Consejo de Cardiología Clínica, el Consejo de Cirugía Cardiovascular y Anestesia y el Consejo de Enfermería de Enfermedades Cardiovasculares y Ataques o Derrames Cerebrales. Las declaraciones científicas de la American Heart Association promueven una mayor conciencia sobre los problemas causados por las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales, y ayudan a facilitar las decisiones fundamentadas sobre los cuidados de salud. En las declaraciones científicas, se describe lo que se conoce actualmente sobre un tema y las áreas que necesitan investigación adicional. Si bien en las declaraciones científicas se informa el desarrollo de las pautas, no constituyen recomendaciones de tratamiento. Las pautas de la American Heart Association proporcionan las recomendaciones oficiales de la práctica clínica de la Asociación.

Los coautores son la vicepresidenta Nosheen Reza, M.D., M.S., Haywood L. Brown, M.D.; Afshan B. Hameed, M.D., M.B.A.; Dennis McNamara, M.D.; Mulubrhan F. Mogos, Ph.D., M.Sc., FAHA; Jenna Skowronski, M.D.; Arthur Vaught, M.D.; Marie-Louise Meng, M.D.; y Modele O. Ogunniyi, M.D., M.P.H., FAHA. Las divulgaciones de los autores se encuentran en el artículo.

La Asociación recibe más de un 85% de sus ingresos de fuentes que no son empresas. Estas fuentes incluyen contribuciones de personas particulares, fundaciones y patrimonios, así como ganancias por inversiones e ingresos por la venta de nuestros materiales informativos. Las empresas (incluidas las farmacéuticas, los fabricantes de dispositivos y otras compañías) también realizan donaciones a la Asociación. La Asociación tiene políticas estrictas para evitar que las donaciones influyan en el contenido científico y en las posturas de sus políticas. La información financiera general está disponible aquí (sitio web en inglés).

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